Relaciones cliente proveedor de I+D (parte I)

Bueno señores, estoy de baja a consecuencia de un accidente, y no parece que de hoy para mañana pueda estar a tope. Con lo que he decidido, animado por comentarios de compañeros de trabajo tweeteros sobre sus diferentes blogs que yo también debería empezar a dejar de vaguear y ponerme a ello, en la medida que mi maltrecho cuerpo me permite.

Últimamente me ha dado por escuchar ls entrevistas que en su momento realicé para mi tesis doctoral, y le he echado un vistazo a material que tengo, y hora es de contar algunas cosas (lógicamente omito nombres, pero no situaciones en las que más de uno y de dos se habrán visto). Hoy no me gustaría hablar directamente de ello, sino que me gustaría poner un tema ciertamente espinoso sobre la mesa. Las relaciones en lo referente a actividades de I+D entre clientes (empresas por lo general) y proveedores (centros tecnológicos en este caso). Pude observar no pocos desencuentros entre clientes y proveedores.

Así, en un trabajo de campo realizado con 119 PyMEs vascas me encontré con las siguientes valoraciones sobre los centros:

Valoraciones positivas Valoraciones críticas
  • Dan respuesta  nuestras demandas
  • Solucionan problemas.
  • Cumplen nuestras expectativas.
  • Conformes por los ensayos y las nuevas tecnologías.
  • Aunque acudamos pocas veces, nos ahorran recursos y nos facilitan el acceso a canales de financiación.
  • Cumplen con los objetivos y ofrecen muchas ideas y soluciones posibles.
  • La calidad de los profesionales.
  • Son complementarios a nuestros recursos y trabajo.
  • Estan cerca y dan solución a nuestras necesidades.
  • Calidad, profesionalidad y cercanía.
  • A veces el coste es alto y los resultados no son los esperados.
  • Les falta dinámica ante los problemas industriales.
  • Servicios caros.
  • No tienen en cuenta la importancia que tienen el cumplir con los plazos y la cuenta de explotación.
  • Aunque trabajen bien no saben o no pueden dar más de sí: las conclusiones de los informes, la resolución de los problemas, el análisis de los “items” medidos, las pruebas realizadas, etc.
  • Desconexión entre la teoría y la práctica.
  • No comprenden el proceso de puesta en marcha de nuestra máquina.
  • Falta de implicación, van más por  las subvenciones.

Fuente: Lopez (2008)

Ahora bien, cuando se es complaciente se suele mirar solo la parte positiva, y cuando no, la parte negativa. Voy a hacer de abogado del diablo  ante algunas de las valoraciones críticas en este caso (más que nada porque me encanta discutir, y porque criticar es un deporte demasiado fácil en los tiempos que corren) con ciertas preguntas a modo de reflexión:

De las empresas que acuden a recibir servicios de I+D a centros,

  • ¿Cuántas cuentan con un plan de estrategia tecnológica de varios años de duración en el cual se contemplen varios hitos y proyecciones a futuro?
  • ¿Cuántas empresas suelen contar con un miembro que colabore estrechamente con el centro y que acuda a éste periódicamente para controlar la evolución del proyecto y las posibles desviaciones tanto en tiempo como en presupuesto? (mi difunto abuelo solía decir que el ojo del amo engorda el caballo)
  • ¿Cuántas empresas suelen definir la I+D a corto plazo para sí mismas y la I+D más estratégica y de largo plazo para los centros? No todas pueden, pero algunas sí. Así, con el largo plazo en mente, no nos toparíamos con el estrés del tiempo.

De momento dejo aquí esta reflexión, no porque me posicione a favor o en contra de unos, sino porque lo menos innovador es criticar, y lo difícil (no necesariamente lo más innovador) es buscar el motivo de las cosas.

Mila esker Aitor, Amaia Aizpuru, Lander eta Mikel, atzoko tweeterreko komentarioek aspalditxo labean sartuta neukan post hau atera arazi baitute :)

¿Seguimos hablando de innovación? Una corta reflexión

Parece que hemos “innovado”, en lugar de estar todo el rato hablando de innovación hemos pasado a algo nuevo, ahora hablamos de crisis. Todo el mundo hablamos (me incluyo) de crisis. La verdad es que ahora, si nos detenemos y miramos hacia atrás, vemos que ya no se habla tanto de innovación, las empresas han cambiado su discurso, las administraciones han cambiado su discurso, la población ha cambiado su discurso.

Y es normal, viendo como está el percal… Pero la pegunta es ¿No es en tiempos difíciles cuando deben de fluir las nuevas ideas de producto, proceso, negocio…? La teoría dice que sí. La innovación, propiamente dicha, es una de las vías que nos puede ayudar a salir del agujero (no es la única, pero es la más recomendable), pero además de talento y recursos hace falta atrevimiento. Pero ¿qué dice la práctica? Es ahora cuando debemos hablar de innovación, es ahora cuando debemos de tratar de innovar, es ahora cuando tenemos que tirarnos a la piscina y tratar de ser innovadores, y es ahora cuando en realidad nos la jugamos. Dejémonos de historias de empresas que en pasado recibían galardones a las empresas innovadoras, en bonanza las cosas siemrpe son más fáciles, es ahora cuando nuestros tejidos económico y social deben de mostrar si son innovadores o no.

La acuciante pregunta es, ¿Cambio radicalmente e innovo, y por ende me la juego, o trato de sobrevivir y por ende también me la juego? Ya no es que “solo” tengamos que  pegarnos con países de menor coste que nosotros, la cosa es que tenemos una crisis, tenemos al “enemigo en casa”, ya que si estamos en crisis es por nuestra falta de capacidad de salir de ella.

Acabo este post citando a Bertolt Brecht: “La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer.”

En fin… llevaba mucho tiempo sin escribir, sinvergüenza de mí…

¿Por qué me comienza a saturar tanto la palabra innovación?

Son muchas las razones, la verdad es que he escrito poco últimamente, y el motivo es bien claro. Se habla tanto de innovación que satura, satura hasta la saciedad.  ¿Por qué me comienza a saturar tanto la palabra innovación?

  1. Porque se ha convertido en algo de lo que se habla demasiado, en muchos foros, siendo la palabra de moda, pero no se ven hechos. Ni consumados, ni por consumar. Parece que si el término innovación no se ve o se siente ya no es interesante. Ni tanto ni tan calvo señor@s. Parece que estamos ahora con la innovación como hace 20-25 años con la calidad.
  2. Porque muchos sólo ven la parte tecnológica de la innovación, sin entrar en determinar que es muy importante la innovación de caracter no tecnológico. Ah, pero eso a muchos tecnócratas no les va. Podéis tener a mejor de las tecnologías, pero si no innováis en las formas de llegar a los clientes potenciales, si no halláis modos de seducir a los clientes… poco haréis. No sois los únicos que cuentan con tecnología.
  3. Porque muchos a los que la innovación les parecía un desvarío y andarse con pájaros y flores, ahora son más papistas que el papa. No engañan, todo el mundo saben como son, pero no queda otra que aguantarles…
  4. Porque, viendo a muchas de nuestras empresas y sectores (una considerable mayoría), no podemos ir vendiendo la imagen de ser innovadores cuando no hemos sido capaces de relanzar nuevos sectores en las épocas de bonanza, simplemente por el hecho de que íbamos tan bien que no nos merecía meternos en mil berenjenales. ¿Para qué?. La diferencia es que quien exploró otros mercados, otros oceanos azules a tiempo, no está tan atad@ a sectores que ya existían hace 30 ó 40 años, donde la competitividad viene de países emergentes… Parece que lloramos hoy nuestra falta de atrevimiento en el pasado… Eso sí, somos innovadores… sobre el papel…
  5. Porque cuando unos cuantos estábamos intentando escribir tesis o trabajos de investigación sobre temas de innovación muchos, pese no a ser demasiado explícitos, nos miraban como si estuvieramos locos, y ahora ven que la economía basada en diferencias de costes ya no favorece, que la competitividad no se puede basar en costes, sino en un mayor valor añadido. Ahora sí, ahora hay que innovar.
  6. Porque ahora comienzan nuevas corrientes como la innovación abierta (open innovation), pero la gente considera que son otros desvaríos. Y la historia se puede repetir como cuando con la innovación.
  7. Porque nos empeñamos en seguir con recelo experiencias de otras regiones o países, pero a veces parece perderse la perspectiva de que nuestra sociedad, nuestro tejido económico, en suma, nuestra realidad es totalmente diferente. No innovemos como lo hacen fuera, ya que no saldrá bien, innovemos “a la vasca” con sus viertudes y sus defectos, mejorando día a día lo que podamos. Nadie nace aprendido.
  8. Porque en muchos de los eventos, en los que se han encontrado grandes personalidades, ni las futuras generaciones, ni la igualdad de género han sido tomadas en consideración de una manera tan seria como explícita. Viejas fórmulas para pretender nuevas recetas…
  9. Porque durante mucho tiempo se ha visto tan solo la parte empresarial de la innovación, sin importar a nadie la innovación social, y ahora, los dos últimos años, parece que la gente esta viendo la luz… Eso no es así señores, parece que tendemos a acordarnos cuando ciertos terrenos están ya trillados. ¿Qué vendrá después?
  10. Ahora os toca a vosotros decir porque no os gusta la innovación según el cariz que está tomando…

Es lunes, se nota… Le doy las gracias a un amigo que me ha sugerido que me desahogue… ya sabes donde me tienes…

Hauteskunde ondorengo biharamuna/Resaca postelectoral

Tira, hauteskundeak bukatu dira. Hala ere, azken urteak hauteskunde etengabeak izan direnaren sentzazioa dut. Zentzu honetan, nire lankide den Julenen ekarpena gustatu zait, gure rola orain pasiboagoa bihurtzen da, eta politikariek negoziatuko dute negoziatu beharrekoa, negoziaketa ilunak alegia. Zentzu honetan, ez dut inongo baloraziorik egingo, teorian, hainbat aukera baitaude mahai gainean gobernua eratzeko. Hala ere, gobernua edozein izanda gauza pare bat eskatuko nizkioke azken aldian blog honetan jorratu ditudan gaiak kontuan hartuz, eta nahiago nuke honek Olentzerorentzako gutuna emango ez balu:

  1. Zientzia, teknologia eta berrikuntza politikei garrantzia ematea, batez ere gaur egungo egoera ekonomikoa kontuan izanda. Ez du balio berritzaileak garela esateak, berritzaile izan behar dugu.
  2. Gizarte-berrikuntza kontzeptua ere garatzea, sakon gainera.

Tira, denborak esango du…

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Bueno, han terminado las elecciones. De todos modos, tengo la sensación de que los últimos años han sido unas elecciones contínuas. En este sentido, me ha gustado la aportación de mi compañero de trabajo Julen, nuestro rol se torna más pasivo ahora, y los políticos negociaran lo que haya que negociar, es decir, las negociaciones oscuras. En este sentido, no realizaré ninguna valoración, ya que, en teoria, hay varias opciones sobre la mesa para conformar gobierno. De todos modos, sea cual sea el gobierno, le pediría dos cosas teniendo en cuenta los temas que he trabajado en este blog, y quisiera que esto no fuera una carta a Olentzero (nuestro Santa Klaus vasco):

  1. Que dé importancia a las políticas de ciencia, tecnología e innovación, sobre todo teniendo en cuenta la situación económica actual. No vale con decir que somos innovadores, tenemos que serlo.
  2. Que desarrolle el concepto de innovación social, en profundidad.

Bueno, el tiempo dirá…

Noticias y más noticias…

Estas dos últimas semanas han sido semanas de noticas en cuanto a innovación se refiere desde el punto de vista más macroeconómico.

Por una parte tenemos al Instituto Nacional de Estadística, que en  una de sus últimas notas de prensa daba la noticia de que la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) es una de las comunidades que más invirtió en I+D en 2007, con el 1,87% del Producto Interior Bruto (PIB). Solo superada por Madrid (1,96%) y Navarra (1,89%). El dato choca con el ofrecido por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), que arroja un dato del 1,65% sobre el PIB. Parece curioso que, cuando estamos muchas veces comparándonos con la media estatal, salgamos mejor en la foto del INE que en el de Eustat. Tal vez sea una reflexión necesaria, el saber donde dan una imagen fiel a lo que tenemos.

Bien, para completar el set de noticias de las últimas semanas. Noticia publicada en El País, en el que dice que los programas Consolider y Cénit quedan suspendidos. Estos dos programas han destinado a lo largo del año 2008 la friolera de 424 millones de euros, destinados a investigación estratégica y potenciación de la ecelencia investigadora. Bien, esta no es “la primera en la frente”, sino una de varias en la frente. Los intentos de crear ministerios específicos que apoyen a la innovación tampoco han demostrado su valía. Mención especial para este tipo de iniciativas realizadas por los diferentes gobiernos:

  • Ministerio de Ciencia y Tecnología: Iniciativa del gobierno del Partido Popular. Tres ministros en cuatro años (Anna Virulés, José Piqué, Juan Costa) para nada. Un ministerio al que no se le tomo en serio y da toda la sensación de que salió para quedar bien para la foto. Su operatividad no fue nada buena, ya que un buen puñado de ayudas comunicadas por los boletines oficiales no llegaban… Total, un desastre.
  • Ministerio de Ciencia e Innovación: Este ministerio da juego a la hora de hablar. Tras cuatro años sin ministerios de dicha índole deciden intentarlo de nuevo, esta vez el gobierno del Partido Socialista. Aún así, no todo el monte es orégano. Al poco de empezar, el Gobierno Central desdice contínuamente a la Ministra Cristina Garmendia en lo que a transferir a la CAPV la competencia de I+D que le corresponde a esta última se refiere. Mientras que la ministra decía una y otra vez que nos olvidáramos de la transferencia de la competencia de I+D (chocaba a muchos sabiendo que era vasca), el Gobierno Central, a través de negociaciones para conseguir la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, daba luz verde a la transferencia de dicha competencia. No ha pasado un año desde la creación de este ministerio y ya tiene desautorizaciones a ministros, programas de ayuda cancelados…

Al margen de temas de índole político (transferencias sí, transferencias no… otro día hablaremos de eso si procede), en el índole más operativo se demuestra que no se toma lo suficientemente en serio el tema de la innovación desde los Gobiernos Centrales los últimos años. Ni por ministerios, ni por programas de ayudas. No es cosa de un determinado partido político en el poder, sino de una falta de cultura de política de innovación. En tiempos de crisis, apostar por la innovación también es clave para “salir del agujero”. A esto se le podría añadir el famoso “¡a ver si alguien se da cuenta de una vez!”

Todo esto choca frontalmente con los esfuerzos realizados por el Gobierno Vasco desde la década de los 80, donde sí que se ha visto una implicación mucho mayor por parte del Gobierno Vasco. Ya hay muchos trabajos al respecto, tesis doctorales incluídas (por ejemplo, la tesis doctoral de Mónica Moso, 1999, he aquí una muestra). Así, a día de hoy el camino recorrido por la CAPV y el Gobierno Vasco muestra una madurez mucho mayor que la del Gobierno Central en lo que a políticas tecnológicas y de innovación se refiere. Aunque todavía queda mucho por hacer…

En fin…

Los 12 monos y el queso

En el “2o. Congreso Internacional”The Family Business, Innovation and Corporate Governance” (Los Negocios Familiares, la Innovación y Gobierno Corporativo), celebrado en Bogotá, en la Universidad Minuto de Dios, pude contar una historia relacionada con la innovación, y Bethoven Medina ( (Universidad Privada “Antonio Guillermo Urrelo”, Cajamarca, Perú), hablando de la importancia de la planificación, mostró una historia que bien se puede relacionar con la innovación, la segunda que mencionaré. ¡¡¡¡Gracias Bethoven!!!!

En consecuencia, he aquí dos historias en las cuales la innovación va implícita:

La primera ha aparecido en muchos e-mails. En una habitación había 12 monos. Del techo colgaba un plátano, pero cuando alguien cogía el plátano salían chorros de agua helada, de modo que acababa hundido. Cuando ponían a los 12 monos frente al plátano estos salían corriendo a por él, de modo que acababan hundidos nada más cogerlo. Tras intentarlo varias veces se dieron cuenta de que coger el plátano es muy arriesgado, desistieron.

Seguido, se cambió uno de los monos originales por uno nuevo que desconoce las consecuencias de coger el plátano. El mono vió el plátano y va a por el, y los 11 monos restantes, que no se querían mojar, alcanzaron al mono y le pegaronn hasta que desistió de coger el plátano. Acto seguido se cambió otro mono de los originales por uno nuevo. El nuevo fue a por el plátano. Los 11 restantes fueron a por el mono que iba contra “el orden establecido”, 10 de ellos para no mojarse, el otro porque aprendió que eso era así porque sí. Se repitió la historia, el mono más reciente desistió de la idea de coger el plátano.

Así, sucesivamente, fueron reemplazando a todos los monos de la primera generación, hasta reemplazar al último mono. En este caso, tenemos a un mono nuevo que va a por el plátano y 11 que le impiden llegar a su meta a base de golpes, pero sin saber las consecuencias reales, simplemente porque SIEMPRE SE HA HECHO ASÍ. Al final nadie coge el plátano, ergo… los monos bien pueden morirse de hambre.

¿Qué implica eso? Que muchas veces hacemos las cosas porque siempre se han hecho así, sin saber (y lo que es peor, sin pensar muchas veces en) porqué se han hecho así. Simplemente “esto siempre se ha hecho así”. Bienvenidos a la anti-innovación.

La innovación implica tomar riesgos, a veces tenemos que arriesgarnos, nos guste o no, si es que al menos queremos tener algo que comer, un plátano al menos.

Moraleja: no seamos monos, la recompensa depende del riesgo.

Segunda historia:

Moraleja: no podemos vivir ni del pasado ni de lo mismo para siempre.

Indupalma: ¿Innovación social? ¿O vías de innovación humana?

Hoy no hablaré de la innovación como he solido venir hablando anteriormente. Hoy toca hablar de lo que he podido ver en Colombia, durante una estancia que he realizado entre los días 2 y 11 de noviembre.

Fuí invitado Por la Universidad Minuto de Dios (Uniminuto) al “2o. Congreso Internacional”The Family Business, Innovation and Corporate Governance” (Los Negocios Familiares, la Innovación y Gobierno Corporativo)“, junto con ponentes de la talla de Kurt Schulzke, Gaia Marchisio (Universidad de Kennesaw, Atlanta, USA) y Bethoven Medina (Universidad Privada “Antonio Guillermo Urrelo”, Cajamarca, Perú). FANTÁSTICO GRUPO HUMANO.

Después de las ponencias fuí invitado a una empresa llamada Indupalma, en San Alberto, provincia de Cesar (a dos horas del aeropuerto de Bucaramanga). Esta empresa se dedica al negocio de la palma, para realizar diversos productos como el aceite de palma, muy utilizado para la cocina. Aún así, tras hablar con diversos directivos y miembros del departamento de desarrollo empresarial de la empresa, han identificado más de 100 usos alternativos, entre los que se identifican productos tan aparentemente dispares como los biocombustibles, los detergentes o la cosmética, por mencionar algunos. Cada hectarea puede llegar a producir más de 4 toneladas de palma anual, y la palma, con algo más de 30 años de vida útil, comienza a producir de forma regular desde el tercer o cuarto año de su plantación. Las carreteras que nos llevan a las plantaciones de palma estan llenas de banderas blancas, “La palma, símbolo de paz”, un grito de una sociedad que necesita paz y sosiego para avanzar.

En este sentido nada parece fuera de lo común, una empresa con bastantes posibles aplicaciones de un producto base (la palma). Una apuesta decidida incluso a los niveles más institucionales.

Entonces, ¿Donde radica lo diferente? Indupalma no es una cooperativa. Pero impulsa la creación y la organización de cooperativas. Parece extraño, ya que en el caso de las cooperativas, primero pueden llegar a crearse filiales que sean sociedades anónimas u otro tipo de entidades jurídicas y luego, tras consolidarse la empresa, cooperativizarlas. Pero el caso es al revés, que una empresa que no es cooperativa fomente cooperativas no es lo más corriente.

Las cooperativas en cuestión son de dos tipos: el primero, dos cooperativas propietarias de tierras que se dedican a recoger el producto de la palma y luego lo venden a Indupalma, habiendo recibido previamente formación al respecto por parte de esta empresa. El segundo, cooperativas cuyos trabajadores son la mano de obra de Indupalma. Es decir, Indupalma contrata a estas cooperativas para que sus trabajadores vayan allí.

Puede parecer una relación cliente-proveedor normal y corriente. Pero hay más, las licitaciones de las parcelas a recoger el fruto no se hacen tan solo en base a precio, sino que las mejores licitaciones van a aquellas cooperativas en las que el desarrollo personal de las personas (por ejemplo, educación, fomento del ahorro) se trabaja de manera más activa. Además, les anima a buscar más clientes y diversificar negocios (sí, habéis leído bien). Por lo que Indupalma vela por sus proveedores en un sentido en el que trasciende de lo económico, incidiendo en lo social, lo cual no es que sea muy corriente.

¿Cuantas empresas no cooperativas conocemos que fomenten cooperativas y que liciten basándose en principios que son, a priori, los más humanos de todos (educación, ahorro…)?. Es un posible caso, si no de innovación social, sí de innovación humana (que cada cual decida la definición, yo no la daré).

Entonces, ¿Cuál es el margen de mejora que pude observar en estas cooperativas? El fenómeno cooperativo es algo relativamente nuevo en San Alberto, una década, más o menos. Por lo que no ha hecho más que empezar.

  • Todavía, muchas cooperativas tienen recelo las unas de las otras, y esto evita que cooperen para fines comunes. En este sentido, les falta, por ejemplo, un esfuerzo integral en materia de cobertura sanitaria, tanto para los trabajadores como para sus familias. Las cooperativas hacen “la guerra por su cuenta” y no suelen coincidir muchas en la misma mutua médica. En este sentido, si las cooperativas pudieran unirse para negociar buenos precios Y SERVICIOS con las mutuas de seguro, saldrían todas ganando.
  • Las cooperativas también deberían de unirse para crear un fondo educativo común, tanto para trabajador@s como para sus hijos e hijas.
  • Una coopertiva de consumo común. Esta iniciativa falló una anterior vez que hubo una tentativa. Por el simple hecho de que los trabajadores sentían el derecho de la propiedad hasta tal punto que no pagaban por los artículos que cogían aduciendo en que “era suyo”. En este sentido, les falta formación en valores cooperativos y de negocio, y deberían de mentalizarse a pagar sus compras para retroalimentar la rueda de consumo de las cooperativas. De este modo, se podría pagar a los empleados de esta cooperativa de consumo y diversificarían negocios.
  • La actual ley de cooperativas en Colombia exige que para crear una cooperativa hace falta, al menos, 20 personas, y una pre-cooperativa 5 personas. Lo cual entorpece el proceso de fomento de cooperativas (aquí solo hacen falta tres personas para crear una cooperativa).

En suma, pese a comenzar una vibrante experiencia cooperativa, estas empresas necesitan un empujón, necesitan algo más. Indupalma ha hecho mucho por ellas, pero no pueden descansar eternamente en Indupalma, y tienen que diversificar.

Para mí ha sido un placer estar en Indupalma y entrevistarme con esas cooperativas, y más que un placer, puedo decir que ha sido un auténtico proceso de aprendizaje para mí.

¡¡¡GRACIAS A TOD@S!!!

Necesidades de innovación… a escala socioeconómica

Hoy hemos tenido la inauguración del curso académico 2008-2009 en Mondragon Unibertsitatea. Con un David Sánchez inconmensurable hablando de la empresa 2.0, sinceramente, me ha encantado (David, eres el jefe).

En el turno a las autoridades ha salido, parecía inevitable, el tema de la crisis actual. Bien, centrando un poco el tema. ¿Qué ha demostrado esta crisis? Que estamos tratando a un enfermo de una enfermedad actual con medicinas ya caducas del siglo anterior. Tenemos que “felicitar” al paradigma neoliberal que ha campado a sus anchas durante las últimas décadas. Acaban de demostrar que el “laissez faire”, el dejar que los mercados actúen por sí solos sin regulación no hace más que acordarnos de lo bien que iban las cosas y escondamos la cabeza como las avestruces cuando vienen problemas. La crisis de los precios del petróleo, la crisis financiera e hipotecaria no son más que muestras de que las cosas no van bien si seguimos el modelo actual:

Ahora, se ven cambios a escala mundial:

  • En Estados Unidos: Intervención estatal y el congreso de Estados Unidos, donde el neoliberalismo más genuino ha reinado, aprobó una ayuda de 700.000 millones de dólares para insuflar a los bancos. La escuela de Chicago debe de estar tomando antidepresivos. Eso sí, esta última medida ya ha sido criticada por Joseph Stiglitz, quien ha dado a entender que en lugar de hacer una política Top-Down en la que se “vitamina” a los bancos, se considere la política Bottom-Up, en la que se ayude a las familias norteamericanas que están en el verdadero atolladero.
  • Los bancos centrales Europeo, del Reino Unido y la reserva Federal estadounidense rebajan los tipos de interes en un 0,5% para reactivar la economía. Esto ya se pedía desde hace tiempo, sobre todo al BCE, pero la verdad es que no han hecho caso hasta ahora. Y ahora la medida llega cuando ya se ha hecho la herida. A veces hay que poner mecanismos para que no nos caigamos y no nos hagamos daño, no “tiritas” cuando ya nos hemos caído.
  • El índice Nikkei (Japón) sufre la mayor caída de las últimas dos décadas.

Señores, el problema no es de un país, el problema es global. Lo cual nos lleva a que el modelo actual se está quedando obsoleto, hace falta innovar en cuanto al modelo económico se refiere. Una innovación socioeconómica a escala global, en la cual tengan que cambiar tanto el modelo económico como el social, que cada vez se ve con mayores diferencias tanto dentro de los países como entre los países. Tiempo de ponernos las pilas.

No podemos ni vivir en modelos aplicados en varios países en el pasado, ni intentar aguantar en un modelo presente. Tenemos que cambiar e innovar el modelo socioeconómico actual. Comencemos por ser menos ultraliberales, dejemos de crear un mundo en el que siempre tenga que haber gente con y gente sin. Seamos parte de un modelo socioeconómico 2.0, en el cual podamos interactuar. DIFERENTE A LO VISTO HASTA AHORA. Aportar y recibir aportaciones. Pero claro, la pregunta está clara ¿Cómo  pasamos de un mundo de relaciones socioeconómicas 1.0, en el que hay vencedores y vencidos, a un mundo de relaciones 2.0 en el cual lo compartido y el deseo de mejora puede hacer que nos beneficiemos todos?

El Lehendakari Juan José Ibarretxe ha mencionado en el acto inaugural de hoy a John Maynard Keynes, y la verdad es que me viene al dedo para decir esto: “los economistas son garantes, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización”. Como economista, lo único que de momento puedo decir es que la garantía del modelo de la civilización actual ya está, si no caducada, en vías de caducidad. Debemos innovar para algo mejor, no a nivel de empresa, no a nivel de sector, no a nivel de producto o proceso, no a nivel de servicio, sino a nivel socioeconómico. Es decir, palabras más gordas que las que hasta ahora se han utilizado (y las utilizadas hasta ahora son BIEN SERIAS).

No existen límites, nosotros somos el límite.

Innovación… hasta en la sopa…

Ha pasado bastante tiempo desde que escribí las últimas líneas en mi blog. En parte ha sido descuído, en parte necesidad IMPERIOSA de descanso, y en parte necesidad de centrarme de cara a la lectura de mi tesis doctoral el día 12 de septiembre.

Desde estas líneas, os doy mi más sincero agradecimiento a quienes las vísperas, durante la lectura y nada más saberse del resultado me llamasteis, mandasteis SMS o correos electrónicos para felicitarme. En esta vida hay situaciones y sentimientos que no se describen con palabras, y una de ellas mi agradecimiento y mi felicidad por ver la iniciativa de muchos compañeros de trabajo y amigos en utilizar un segundo de su precioso tiempo para apoyarme. Es un segundo en vuestras vidas, pero una huella eterna en la mía.

Bien, después de esta parte setimentaloide, de la cual espero que no os acostumbréis demasiado, paso a publicar ciertas reflexiones que he llegado a interiorizar los últimos meses:

  • Estamos en estos momentos con la innovación como estábamos hace 20 años con la calidad. La palabra de moda. Es lo peligroso de las modas, muchas veces se habla de ellas, pero pocas veces se trabaja sobre ellas.
  • La innovación aparece hasta en la sopa. No hay palabra, evento, página web, panfleto, etc. que no hable de la innovación pese a que luego, una vez vista la situación, tan sólo se ha utilizado como un triste y paupérrimo reclamo. Lo de algunas páginas web y cursos que salen parece de chiste, de auténtico chiste.
  • La innovación no entiende de “gurús” y “referentes”, tan sólo entiende de gente y entidades que innovan y que no innovan.  Hay mucha gente que escribe bien y mucho sobre innovación, pero llega un momento en el que dejan de escribir y se dedican a ver cómo las editoriales sacan la enésima edición de algún libro. Lo mismo ocurre con las empresas y otras organizaciones, que muchas de ellas siguen siendo “innovadoras” por algún producto, proceso, modelo organizacional etc. que pusieron en escena hace tiempo pero que no han tocado durante los últimos años (y aún así siguen apareciendo en “case studies” como si fueran lo más normal y actual del mundo). Dichas situaciones hacen que se pierda el tren de la innovación tanto desde el ámbito literario como el operacional, siendo éste último el más interesante de todos.
  • Siempre estamos  vueltas con estudios de “mejores prácticas”, y eso está muy bien, pero ¿porqué no se realizan estudios de “peores prácticas” tan a menudo? Muchas veces se aprende más de un batacazo que de hacerlo todo bien. Pero no, lo bonito suele ser decir lo bien que lo hacen aquí o allá.
  • Nos referimos muchas veces a modelos de innovación, desde el punto de vista más amplio, que han funcionado en el extranjero. Finlandia, Alemania, Suecia… para cada caso (análisis de regiones, sectores, educación…) hay siempre un país o región que resulta referente. Todo eso está bien. Lo que no está tan bien es que siempre tratemos de imitar lo que en estas regiones o países se hace. No señores. En mi más humilde opinión, pese a que está muy bien saber lo que ocurre en otros lugares, de como se innova etc., estas regiones o países parten de unas características tanto sociales como económicas totalmente diferentes. De evoluciones históricas, con situaciones, eventos y momentos que las han llevado a un punto o a otro.  De generaciones de jóvenes que se han forjado de forma diferente a las de aquí (tan solo tenemos que mirarnos a nosotros y compararnos con la generación de nuestros padres, y vemos que incluso eso es diferente). Aprendamos de ellos, pero luego apliquemos el modelo conforme a nuestra propia forma de ser y realidad, de acuerdo a la idiosincrasia de nuestra sociedad.
  • La innovación social se ha convertido en un nuevo reto. Espero, de todo corazón, que sea un reto y no una moda. La sociedad no se merece una moda, sino trabajo y sacrificio contínuo para garantizar su evolución a mejor. Yo me apunto al reto desde mi punto de vista más íntimo, personal y comprometido, si alguien más se apunta creo que no le va a faltar mi apoyo.

Hoy me interesa lanzar un guante a quien quiera recogerlo. Definamos poco a poco lo que es innovación. Pero para ello nos interesa saber qué no es innovación (hacer lo de siempre, ser estáticos bla bla bla). En este sentido ¿Cuál sería el antónimo de la palabra “innovación”? ¿Quién es capaz de ponerle el cascabel al gato?

Me despido de nuevo agradeciéndoos a tod@s los que os acordasteis de mí. Un abrazo a tod@s.

El aroma de la innovación

Ayer se celebró en el Kursaal de Donostia un certamen organizado por Innobasque llamado “Basque Innopolis 08” presentando “El Aroma de la Innovación”.

En este sentido, Innobasque propone un plan de transformación para Euskadi. Una primera fase, 2008 – 2012 el objetivo es situar a Euskadi, al final de este periodo estratégico, en el “Top 10″ de los innovadores en Europa. En estos momentos estamos el 13. Trabajo difícil, no es que nosotros no podamos, es que los demás, tanto los que están por delante, como los que están por detrás, no se quedaran con los brazos cruzados.

La presentación, iniciada por Pedro Luís Uriarte, presidente de Innobasque, fue original en el sentido de que fue repartida entre otras 15 diferentes personas bajo el lema de “Bai, ahal dugu” “Sí, podemos” “Yes, we can”.

Fue bastante gente (me hubiera gustado que asistiera más). Aunque a más de uno a ciertas horas pareció salirle alguna urgencia de última hora ante la cual prefiero no pronunciarme al no tener pruebas veraces de los motivos de su repentina salida.

Me gustaría pararme en tres de las aportaciones de estas 16 personas, que dijeron cosas que me llegaron al alma, sin desmerecer a ninguna del resto.

  • Mikel Urizarbarrena, uno de los emprendedores vascos modernos por excelecia, presidente de Panda Security, fue de un sincero abrumador al decir que no le podemos dar a todo. En este sentido, que yo lo identifico en clave positiva, Mikel llegó a decir que llegó el momento de elegir el camino que queremos tomar, y “coger el toro por los cuernos”.
  • Ainara Alonso, miembro de la Team Academy. ¡Que gran verdad dijo!. ¡Me encandiló su sinceridad! Bueno, seamos sinceros, me encandiló. Echaba en falta a sus compañeros. A los jóvenes. No le faltó razón. En este sentido, al evento le faltaban los jóvenes que tienen los sueños de emprender y que serán quienes lleven el timón de este barco llamado Euskadi. Siempre los mismos agentes sociales, científicos y tecnológicos, que ya llevan un montonazo de años asistiendo a estos eventos. Y para mí no sobraba ninguno. Pero, ¿Qué hay de quienes tienen que tomar el relevo? no sobra nadie, falta gente.
  • Teresa Infante, Presidenta de UNICEF Euskadi. Es inadmisible que haya gente que viva con menos de un euro al día. TIENE RAZÓN. Euskadi ha sido un país del que por motivos lógicos la gente tuvo que salir a otros países para garantizarse un futuro. Ahora, pese a que parece que soplan vientos de no tanta bonanza económica, podemos ver si, además de ayudarnos a nosotros mismos, podemos ayudar fuera de Euskadi a aquellos que necesiten ayuda y nosotros podamos ayudar.

Menciones especiales para Julen Iturbe, compañero de trabajo y director de Consultoría en Red. Que también fue uno de los presentadores. ¡¡¡¡¡Eres un crack!!!!!. Y para Joseba Jauregizar, que desde su nuevo puesto en TECNALIA, y tras estar tantos años detrás de estos movimientos desde las instituciones públicas, también refrendó el compromiso de los centros tecnológicos vascos.

Vino la presentación de Alfonso Vegara. Este señor es un auténtico comunicador, me encantó su ponencia, aluciné, vamos, que me gustó un montón. En mi más humilde opinión, una elección excelente. No le puedo encontrar un “pero”. Lo siento.

Y vino también la presentación del “aroma de la innovación”. Y fué innovador: Eneko Atxa, del restaurante Azurmendi (de Amorebieta-Etxano, como un servidor, le conozco desde la ikastola y nacímos el mismo día aunque en diferentes años, Eneko… zeu be kriston crack-a zara!!!!!), y Juan Manuel Madariaga, catedrático de Química Analítica de la Universidad del País Vasco. Fusionaron el aroma del pasado (olor de la madera de roble), el presente (olor a «recién llovido») y el futuro (hierba fresca con flores). Nos dieron a cada uno de los asistentes tres pequeños tarros en los que había algo de cada uno. Y allí pudimos ver quien tenía mejor o peor olfato (en algunos casos alguna risa al vernos olisqueando tarros). Y el aroma de la innovación resultó de la fusión entre el pasado, el presente y el futuro. Yo lo simbolizo de la siguiente manera: “recordemos quien somos y de donde venimos, mantengamos los pies en la tierra y sepamos lo que somos, e identifiquemos lo que queremos ser”.

Para cerrar el acto, el Lehendakari, Juan José Ibarretxe, cerró el acto con un discurso que fusionaba mucho de lo que se había hablado.

Y ahora me toca dar mi opinión. Hay MUUUUUUUUUUCHO trabajo por delante. Si nos amedrentamos no vamos a conseguir NADA y nos comerán la tostada. Uno de los mayores inhibidores de la innovación es el miedo. Miedo a hacerlo mal, miedo al cambio. Y también la comodidad y el tradicionalismo (“nos va bien, siempre lo hemos hecho así ¿para qué cambiar?” Pues señoras y señores, así estamos para que nos echen a los leones. Yo digo que sí que nos hace falta dar un cambio, un giro de timón, desplegar las velas y coger buenos vientos en aras de innovar en ciencia, tecnología y sociedad.

Peleemos en el presente para garantizarnos el futuro, no solo el nuestro, sino el de los que vienen por detrás, que es lo realmente importante.

Si realmente creemos en ello y nos dejamos de conveniencias, autoconveniencias, etc…

BAI, AHAL DUGU!!!!!!!

YES, WE CAN!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡SÍ, PODEMOS!!!!!!!

No existen límites, el límite somos nosotros…

Y bueno, si alguien dice que no, pues… no estamos de acuerdo ;)

P.S.: Que conste que en ese escenario hubo dos personas de Amorebieta-Etxano: Joseba Jauregizar (uno de los presentadores, representando a Tecnalia, muy bien tu también Joseba ) y Eneko Atxa. Y en el acto creo que alguno más aparte de un servidor… Si es que estamos en todas partes… ;)