Innovación… hasta en la sopa…

Ha pasado bastante tiempo desde que escribí las últimas líneas en mi blog. En parte ha sido descuído, en parte necesidad IMPERIOSA de descanso, y en parte necesidad de centrarme de cara a la lectura de mi tesis doctoral el día 12 de septiembre.

Desde estas líneas, os doy mi más sincero agradecimiento a quienes las vísperas, durante la lectura y nada más saberse del resultado me llamasteis, mandasteis SMS o correos electrónicos para felicitarme. En esta vida hay situaciones y sentimientos que no se describen con palabras, y una de ellas mi agradecimiento y mi felicidad por ver la iniciativa de muchos compañeros de trabajo y amigos en utilizar un segundo de su precioso tiempo para apoyarme. Es un segundo en vuestras vidas, pero una huella eterna en la mía.

Bien, después de esta parte setimentaloide, de la cual espero que no os acostumbréis demasiado, paso a publicar ciertas reflexiones que he llegado a interiorizar los últimos meses:

  • Estamos en estos momentos con la innovación como estábamos hace 20 años con la calidad. La palabra de moda. Es lo peligroso de las modas, muchas veces se habla de ellas, pero pocas veces se trabaja sobre ellas.
  • La innovación aparece hasta en la sopa. No hay palabra, evento, página web, panfleto, etc. que no hable de la innovación pese a que luego, una vez vista la situación, tan sólo se ha utilizado como un triste y paupérrimo reclamo. Lo de algunas páginas web y cursos que salen parece de chiste, de auténtico chiste.
  • La innovación no entiende de “gurús” y “referentes”, tan sólo entiende de gente y entidades que innovan y que no innovan.  Hay mucha gente que escribe bien y mucho sobre innovación, pero llega un momento en el que dejan de escribir y se dedican a ver cómo las editoriales sacan la enésima edición de algún libro. Lo mismo ocurre con las empresas y otras organizaciones, que muchas de ellas siguen siendo “innovadoras” por algún producto, proceso, modelo organizacional etc. que pusieron en escena hace tiempo pero que no han tocado durante los últimos años (y aún así siguen apareciendo en “case studies” como si fueran lo más normal y actual del mundo). Dichas situaciones hacen que se pierda el tren de la innovación tanto desde el ámbito literario como el operacional, siendo éste último el más interesante de todos.
  • Siempre estamos  vueltas con estudios de “mejores prácticas”, y eso está muy bien, pero ¿porqué no se realizan estudios de “peores prácticas” tan a menudo? Muchas veces se aprende más de un batacazo que de hacerlo todo bien. Pero no, lo bonito suele ser decir lo bien que lo hacen aquí o allá.
  • Nos referimos muchas veces a modelos de innovación, desde el punto de vista más amplio, que han funcionado en el extranjero. Finlandia, Alemania, Suecia… para cada caso (análisis de regiones, sectores, educación…) hay siempre un país o región que resulta referente. Todo eso está bien. Lo que no está tan bien es que siempre tratemos de imitar lo que en estas regiones o países se hace. No señores. En mi más humilde opinión, pese a que está muy bien saber lo que ocurre en otros lugares, de como se innova etc., estas regiones o países parten de unas características tanto sociales como económicas totalmente diferentes. De evoluciones históricas, con situaciones, eventos y momentos que las han llevado a un punto o a otro.  De generaciones de jóvenes que se han forjado de forma diferente a las de aquí (tan solo tenemos que mirarnos a nosotros y compararnos con la generación de nuestros padres, y vemos que incluso eso es diferente). Aprendamos de ellos, pero luego apliquemos el modelo conforme a nuestra propia forma de ser y realidad, de acuerdo a la idiosincrasia de nuestra sociedad.
  • La innovación social se ha convertido en un nuevo reto. Espero, de todo corazón, que sea un reto y no una moda. La sociedad no se merece una moda, sino trabajo y sacrificio contínuo para garantizar su evolución a mejor. Yo me apunto al reto desde mi punto de vista más íntimo, personal y comprometido, si alguien más se apunta creo que no le va a faltar mi apoyo.

Hoy me interesa lanzar un guante a quien quiera recogerlo. Definamos poco a poco lo que es innovación. Pero para ello nos interesa saber qué no es innovación (hacer lo de siempre, ser estáticos bla bla bla). En este sentido ¿Cuál sería el antónimo de la palabra “innovación”? ¿Quién es capaz de ponerle el cascabel al gato?

Me despido de nuevo agradeciéndoos a tod@s los que os acordasteis de mí. Un abrazo a tod@s.


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3 Responses to “Innovación… hasta en la sopa…”

  1. Lehenik eta behin ZORIONAK!!! Por fin ya puedes ir a correos y exigir que en todas las cartas se refieran a ti como Dr. en vez de D. :-D

    Vamos al grano del asunto! Se te ve ciertamente astiado con el palabro de marras, y es normal. Ahora la palabra INNOVACIÓN aparece por aquí y por allá. Eso significa que al parecer vivimos tiempos de cambio. Y tu vas ahora y dices que mucha gente habla de innovación sin verdaderamente aplicarla. Y es verdad! Yo creo que estamos en ese momento en donde tratamos (como sociedad) aparentar que estamos realizando cambios cuando lo que estamos haciendo es aparentar que hay cambios. Solo aparentar de momento. Y creo que no es malo si es el primer paso de una serie de pasos. Yo confío que después de esta apariencia de Innovación pasaremos a otro estadio donde se den verdaderamente los cambios. No podemos hablar de innovación sin que nos cueste trabajo y horas y (lo mas importante) cambio de modelo mental. Las cosas ya no son como eran antes… lo siento… todo (o casi todo) a cambiado.

    Y ya sabes que yo te estimo mucho eh… pero no te parece que también hay mucha gente diciendo que la innovación esta de moda? lo que tenemos que tratar es de pasar de las ideas y discursos retóricos a hechos concretos. Debemos también cambiar el chip y dejar de pensar que algún iluminati nos guiará por el buen camino a la “segunda transformación de Euskadi”. El camino se hace andando y confío en que los hombres y mujeres de esta sociedad sabrán moverse hacia adelante por ellos mismo y tirar del carro. Aunque nunca vienen mal tener ciertas orientaciones o ayudas.

    Seguimos charlando con un buen te encima de la mesa ¿ok?

  2. Eskerrik asko Aitor!!!! Con D. o con Dr. seguiré teniendo dolores de cabeza todos los días, y en esos casos me dará igual lo que me llamen en Correos. :D

    Bien, reconozco que he sido poco innovador diciendo que la innovación es la palabra de moda. Me he convertido, como diría Geroski (q.e.p.d) en uno de ese 90% (+ o -) imitadores.

    Como ya he comentado la innovación no entiende de “gurús”, por lo que estoy de acuerdo contigo, ningún iluminati nos abrirá el mar para que atravesemos el camino en busca de la salvación. Eso es nuestro deber, el de todos, cada uno en su medida.

    Terminemos pues diciendo, como ya he dicho en otros posts, que no existen límites, el límite somos nosotros mismos.

    P.D.: el té lo pago yo, si alguien más se apunta bienvenid@.

  3. Desconfio mucho cuando las Administraciones y el Sistema adquiere la palabra Innovación.Aunque tiene su puntitio y sus $$$,pero creo que muchas de las grandes innovaciones van + por el talento y los soñadores que por las subvenciones estatales.

    Creo en las personas como fuente de innovación,normalmente desde mi visión va ligada con arriesgar( y fracasar)aceptando esa posibilidad de fracaso, espacios de libertad,creatividad,y explorar lo desconocido….

    El sistema-hipócrita por naturaleza- en cambio ha fomentado la figura opuesta: las administraciones y empresarios que dan sueldos miseros a jóvenes: respuesta con la misma moneda :jóvenes desean  ser funcionetas o especulador,nada de ser innovadores ni emprendedores,y papa estado o autonómico dice !!! ahora tenemos que innovar!!!!

    Obviamente se necesitan fondos,y para ello es vital agentes como Sociedades de Capital Riesgo,Business Angels etc

    Pero por ejemplo date cuenta,retrocediendo en el tiempo,como persona que estoy aqui por el éxito práctico de unas Coops de MCC ,los fundadores eran unos chavaletes y JM Arizmendiarrieta era un pionero,un visionario,un innovador nato,exploraron lo desconocido,ni ellos sabian donde iba ese barco,simplemente sabian que tenian que hacer cosas y salir a “la mar”….

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