Los 12 monos y el queso
En el “2o. Congreso Internacional”The Family Business, Innovation and Corporate Governance” (Los Negocios Familiares, la Innovación y Gobierno Corporativo)“, celebrado en Bogotá, en la Universidad Minuto de Dios, pude contar una historia relacionada con la innovación, y Bethoven Medina ( (Universidad Privada “Antonio Guillermo Urrelo”, Cajamarca, Perú), hablando de la importancia de la planificación, mostró una historia que bien se puede relacionar con la innovación, la segunda que mencionaré. ¡¡¡¡Gracias Bethoven!!!!
En consecuencia, he aquí dos historias en las cuales la innovación va implícita:
La primera ha aparecido en muchos e-mails. En una habitación había 12 monos. Del techo colgaba un plátano, pero cuando alguien cogía el plátano salían chorros de agua helada, de modo que acababa hundido. Cuando ponían a los 12 monos frente al plátano estos salían corriendo a por él, de modo que acababan hundidos nada más cogerlo. Tras intentarlo varias veces se dieron cuenta de que coger el plátano es muy arriesgado, desistieron.
Seguido, se cambió uno de los monos originales por uno nuevo que desconoce las consecuencias de coger el plátano. El mono vió el plátano y va a por el, y los 11 monos restantes, que no se querían mojar, alcanzaron al mono y le pegaronn hasta que desistió de coger el plátano. Acto seguido se cambió otro mono de los originales por uno nuevo. El nuevo fue a por el plátano. Los 11 restantes fueron a por el mono que iba contra “el orden establecido”, 10 de ellos para no mojarse, el otro porque aprendió que eso era así porque sí. Se repitió la historia, el mono más reciente desistió de la idea de coger el plátano.
Así, sucesivamente, fueron reemplazando a todos los monos de la primera generación, hasta reemplazar al último mono. En este caso, tenemos a un mono nuevo que va a por el plátano y 11 que le impiden llegar a su meta a base de golpes, pero sin saber las consecuencias reales, simplemente porque SIEMPRE SE HA HECHO ASÍ. Al final nadie coge el plátano, ergo… los monos bien pueden morirse de hambre.
¿Qué implica eso? Que muchas veces hacemos las cosas porque siempre se han hecho así, sin saber (y lo que es peor, sin pensar muchas veces en) porqué se han hecho así. Simplemente “esto siempre se ha hecho así”. Bienvenidos a la anti-innovación.
La innovación implica tomar riesgos, a veces tenemos que arriesgarnos, nos guste o no, si es que al menos queremos tener algo que comer, un plátano al menos.
Moraleja: no seamos monos, la recompensa depende del riesgo.
Segunda historia:
Moraleja: no podemos vivir ni del pasado ni de lo mismo para siempre.
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Muy buena la historia de los monos, no la conocía.
La del queso si la conocia, además es una de mis historias favoritas.
Os dejo otra pequeña historia que creo que sigue con el hilo de este post, a ver que os parece. Es una historia de Jorge Bucay
——
Cuando era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Como a otros, luego lo supe, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Se trataba de un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a maestros, padres y tíos por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años, descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: “El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño”.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía…
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso no escapa porque CREE QUE NO PUEDE.
Kaixo Nekane,
También yo tenía escuchada la historia del elefante. Muy buena aportación, muchas gracias y bienvenida a esta pequeña comunidad en la que pocos estamos metidos (no es este seguramente el blog más leído del mundo)
Esta historia que nos ha expuesto Nekane deja bien claro que muchas veces no existen límites mas que en nuestro interior.
Parece que poco a poco estamos recopilando historias cuyo trasfondo es el proceso de la innovación (¿parábolas de la innovación?). ¿Nos animamos a buscar más historias entre todos? (Bediaga, mudo te veo…
)
Mila esker berriro ere Nekane
Hace tiempo que leí el libro de “¿Quien se ha llevado mi queso?” y me gusto mucho. Realmente interesante, motivador… El de los monos es muy visual, muy cercano, muy simple, pero complicado a la vez. Seguro que existen otros relatos cortos sobre innovación. Vas a hacer de recopilador de historias sobre innovación? Interesante iniciativa!!!
Pues me presto voluntario, eso sí, falta tu relato
Buenas tardes,
que amable bienvenida, yo encantada de ayudarte en la recopilación de relatos…
en mi blog también voy recopilando historias que hacen pensar, quizas alguna otra te pueda servir… puedes pasarte por allí a echar un vistazo, te dejo el link por si no conoces mi blog <a href=”http://reflexiones.blogs.mondragon.edu/”>http://reflexiones.blogs.mondragon.edu/</a>
nos leemos
un saludo,
Nekane
Decia Alberto Einstein: “si haces siempre lo mismo no esperes resultados distintos”
primer mandamiento en Silicon Valley
TOLERANCIA AL FRACASO
salu2
Iván
Cuanta razón tenía el bueno de Albert…